Ramón y Pilar
El Balcón del Cielo es mucho más que un alojamiento rural. Es un proyecto familiar nacido del amor por esta tierra y construido con esfuerzo, paciencia y dedicación en un rincón único de la Alpujarra.
Durante años hemos vivido y cuidado este lugar, recibiendo a viajeros que buscan naturaleza, silencio y una forma más tranquila de descubrir la montaña. No somos un alojamiento impersonal: este es nuestro hogar, nuestra historia y nuestra manera de compartir la Alpujarra.
Nos gusta recibir a quienes nos visitan con cercanía, recomendar rutas, pueblos, restaurantes y rincones especiales, y ofrecer una estancia serena, auténtica y respetuosa con el entorno.


Nuestra forma de recibirte
El Balcón del Cielo se encuentra en plena naturaleza, en un entorno aislado, a unos 1.500 metros de altitud y rodeado de valle, montañas y silencio. Esa ubicación es precisamente parte de su encanto, pero también exige presencia, cuidado y atención diaria.
Vivimos aquí desde hace muchos años y conocemos bien este lugar. Por eso nos gusta ayudar a cada huésped a descubrir la Alpujarra de una forma sencilla y auténtica, con recomendaciones reales basadas en nuestra experiencia: rutas, pueblos cercanos, restaurantes, gastronomía local, horarios, actividades y pequeños rincones que no siempre aparecen en las guías.
Nuestro objetivo es que cada persona se sienta segura y a gusto: que pueda descansar, pasear, leer, bañarse en la piscina, mirar el paisaje o simplemente disfrutar del silencio.
Estamos cerca para ayudarte en lo que necesites: resolver incidencias, encender la chimenea, reconectar el wifi y sugerir dónde comer o recomendar una ruta bonita. Queremos que tu estancia sea cómoda, tranquila y especial, pero sobre todo que sientas El Balcón del Cielo como un lugar al que apetece volver.